Hace tiempo publiqué en mi blog El Espacio Celeste, un artículo sobre los distintos estilos de comunicación que existen (agresivo, pasivo, asertivo y pasivo-agresivo). En este nuevo artículo quiero hablaros de ciertas estrategias comunicativas asertivas de utilidad para poner en práctica en cualquier ámbito de la vida, sea con amigos, pareja, compañeros de trabajo o superiores laborales.
Antes de comenzar a hablar sobre las estrategias asertivas, me gustaría recordar por qué se caracteriza cada estilo de comunicación y la importancia que tiene este tema, ya que el ser humano es un ser social y requiere de ciertas habilidades sociales para poder relacionarse con los demás de manera saludable y satisfactoria. Por ello, conocer los estilos de comunicación para saber hacia dónde tendemos y manejar ciertas herramientas y técnicas asertivas nos puede ayudar a cómo enfrentarnos a los conflictos y situaciones incómodas para con los demás:
- Como vimos en el artículo anterior, el estilo agresivo se caracteriza por la imposición al otro de su criterio propio sin tener en cuenta el criterio del otro interlocutor ni sus emociones ni necesidades.
- El estilo pasivo, es un estilo donde la evitación al conflicto y confrontación reina debido al miedo a ser rechazados, abandonados e incluso humillados.
- El estilo pasivo-agresivo, se caracteriza por ser una mezcla del estilo agresivo y el estilo pasivo. Se transmiten mensajes indirectos muy agresivos utilizando el sarcasmo o mensajes velados cuando algo ha sentado mal, llegando incluso a ignorar al otro, y es que debajo de la pasividad se esconde mucha rabia.
- Y, por último, el estilo asertivo está caracterizado por la expresión y defensa de los sentimientos, derechos y deseos de uno/a mismo/a, pero teniendo en cuenta los derechos, sentimientos y deseos del otro.

Técnicas comunicativas asertivas
A continuación, voy a explicar algunas técnicas o estrategias asertivas que os pueden ayudar a enfrentar conflictos de forma saludable y resolverlos. Estas técnicas son aplicables a cualquier ámbito de nuestra vida.
La primera, es la que yo llamo “Técnica de la Hamburguesa” aunque en los manuales lo encontrareis como la técnica del “sándwich”. Esta técnica consiste en que, cuando tengamos que decir algo incómodo o que nos molesta de a otra persona, empezar siempre por algo positivo o agradable (el pan), después comentar lo que nos desagrada (la carne, lechuga etc de la hamburguesa) y terminar con algo agradable y positivo (el pan de abajo). De esta forma, podremos recudir las probabilidades de que la otra persona se ponga a la defensiva, facilitando que nos escuche y que podamos resolver el asunto de forma satisfactoria. Un ejemplo de esta técnica sería lo siguiente: “Me gusta que pienses en mí y tengas detalles conmigo, pero te pediría que me consultaras antes de presentarte en la casa de mi familia sin avisar, aunque sea para darme un regalo tan bonito como este”.
Disco de vinilo o disco rayado: Esta técnica es de alta utilidad cuando alguien no acepta los límites que marcamos e insiste una y otra vez y quiere convencernos. Consiste en mantenernos firmes pero educados y repitiendo una y otra vez lo mismo cada vez que nos insisten, de tal forma que el interlocutor, al recibir el mismo mensaje tras sus insistencias, se cansará y dejara de insistir en un momento dado.
Banco de niebla: Esta técnica consiste en aceptar aquellas críticas o errores cometidos por nuestra parte cuando el interlocutor tenga razón, pero sin invalidarnos a nosotros mismos para agradar a la otra persona o cargar con una responsabilidad que no nos corresponde. Un ejemplo de esta técnica sería: “Es cierto que se me ha olvidado traerte el libro que me pediste y, lo siento mucho, de verdad, pero he salido con prisa y no me he dado cuenta”.
Técnica del vómito: Esta técnica es útil cuando interactuamos con una persona que está muy enfadada. La llamo así porque consiste en que “vomiten” todo el enfado (desahogo emocional del enfado) y, cuando la persona se ha calmado al expresarse y sentirse escuchada, hablamos nosotros. Es útil porque, cuando una persona está en un estado de activación tan grande no va a escucharnos si intentamos que razone o nos escuche, siendo por tanto perjudicial para ambas partes.
Técnica del acuerdo: Esta técnica consiste en llegar a un compromiso cuando ambas partes tienen necesidades diferentes o contrapuestas, intentando alcanzar un punto en común y un acuerdo, cediendo sin que ello sea perjudicial para nosotros o para la otra persona. Ejemplo: Si en una pareja, un miembro quiere ir al cine y el otro al parque de atracciones, pueden acordar realizar un día un plan y la semana siguiente el otro, o que una persona elija el plan principal (cine) y la otra uno secundario (restaurante para cenar) e intercambiar roles la próxima vez.
Me gustaría concluir indicando que el uso de cualquiera de estas técnicas no nos asegura al 100% que vayamos a tener éxito, pues en cualquier proceso comunicativo la responsabilidad es compartida entre emisor y receptor, pero sí que facilita y proporciona un punto de partida positivo a la persona que las utilice.
Además, es importante resaltar que no tenemos porqué emplear en todas las ocasiones un estilo asertivo, siempre que respetemos a la otra persona, sino que es lícito emplear la técnica que más nos beneficie. Por ejemplo, hay ocasiones en las que ante un interlocutor agresivo podemos emplear un estilo más pasivo si eso nos va a evitar consecuencias negativas o nos va a traer mayor beneficio en esa situación concreta.
«El mensaje enviado no siempre es el mensaje recibido». Virginia Satir
Gema Chaparro
Psicóloga sanitaria experta en trauma, Clínico EMDR y Directora del centro Vitamorfosis Psicología
