La infancia es una etapa clave en el desarrollo emocional. Esa expresión que siempre hemos escuchado de “los niños son esponjas” es muy acertada, ya que la infancia es la etapa más sensible y, por ello, debemos protegerla. En esta nueva entrada de mi blog “El Espacio Celeste”, quiero hablaros sobre los problemas más comunes en la infancia.
Durante estos años, l@s niñ@s aprenden a identificar, expresar y regular sus emociones gracias a la intervención de los adultos y, en especial, de sus figuras cuidadoras. Sin embargo, en este proceso pueden aparecer dificultades que, si no se abordan a tiempo, pueden afectar a su bienestar. Según la teoría del apego desarrollada por Bowlby, la estabilidad emocional en los vínculos es fundamental para el desarrollo psicológico.
A continuación, voy a nombrar y explicar algunos de los problemas emocionales más frecuentes en la infancia y que más abordamos en consulta:
- Ansiedad infantil
La ansiedad es uno de los motivos de consulta más habituales en terapia infantil. Puede manifestarse como miedos intensos, preocupación excesiva o dificultad para separarse de los padres, aunque es importante diferenciar entre miedos evolutivos, normales en ciertas edades, y una ansiedad que interfiere en la vida diaria del niñ@ y en el sistema familiar.
Algunas señales de ansiedad en niñ@s son:
- Intentan evitar situaciones y/o contextos como ir al colegio, actividades sociales, etc.
- Presentan dificultades para dormir.
- Manifiestan quejas físicas, como dolor de barriga o cabeza sin una causa médica clara.
- Problemas de conducta
Otro de los problemas más frecuentes que abordamos en consulta son los problemas de conducta. Algun@s niñ@s presentan dificultades para regular su comportamiento, lo que puede traducirse en rabietas intensas, impulsividad o desobediencia frecuente. Estas conductas no siempre implican un problema grave, pero cuando son persistentes o muy intensas pueden indicar dificultades en la gestión emocional.
Algunas señales de problemas de comportamiento en niñ@s son:
- Baja tolerancia a la frustración
- Explosiones emocionales intensas
- Dificultades para seguir normas
- Baja autoestima
La autoestima comienza a desarrollarse desde edades tempranas. Algun@s niñ@s pueden tener una visión negativa de sí mismos, sentirse inseguros o pensar que no son capaces. Esto puede influir en su rendimiento académico, en sus relaciones y en su bienestar emocional, por eso es muy importante trabajar con ellos y fomentar su autoestima.
Algunas señales de baja autoestima en la infancia son:
- Autocrítica excesiva
- Miedo constante a equivocarse
- Evitación de nuevos retos
- Dificultades en la regulación emocional
Este motivo de consulta es muy frecuente también en niñ@s ya que muchos infantes se encuentran que están aprendiendo a identificar y expresar lo que sienten. Cuando no cuentan con herramientas adecuadas, o los adultos disponibles tienen dificultades para regularse a sí mismos y a los niñ@s, pueden experimentar emociones intensas que no saben gestionar. Esto puede dar lugar a conductas como llanto frecuente, irritabilidad o incluso bloqueo emocional.
- Problemas relacionados con cambios o situaciones familiares
Otro problema que abordamos en nuestra intervención con niñ@s son los relacionados con cambios y situaciones familiares complicadas, como separaciones o divorcios, cambios de colegio, cambios de residencia, duelos por muerte de familiares o conflictos familiares, que pueden generar un intenso malestar emocional en l@s niñ@s.

¿Cuándo acudir a un profesional?
Es recomendable consultar con un@ psicólog@ infantil cuando:
- La dificultades persisten en el tiempo
- Interfieren en la vida diaria del niñ@
- Generan malestar significativo tanto al niñ@ como al sistema familiar
La intervención temprana puede marcar una gran diferencia en la evolución de los niños. La terapia infantil ofrece un espacio seguro donde l@s niñ@s pueden expresar sus emociones y aprender herramientas para gestionarlas. A través de técnicas adaptadas a su edad, como el juego o el dibujo, se trabaja para mejorar la regulación emocional, la autoestima y las habilidades sociales. Además, el trabajo con las familias es fundamental para reforzar los avances y generar un entorno emocionalmente seguro.
Conclusión
Los problemas emocionales en la infancia son más comunes de lo que parece y forman parte del desarrollo. Sin embargo, cuando se intensifican o se mantienen en el tiempo, es importante prestarles atención. Detectarlos a tiempo y contar con apoyo profesional puede ayudar a los niños a desarrollar herramientas emocionales saludables que les acompañarán a lo largo de su vida porque un@ niñ@ con biestan emocional será un adulto saludable y formará a su vez, una familia con bienestar.
“Los niños no son cosas que moldear, sino personas que desarrollar.” Jess Lair
Gema Chaparro
Psicóloga sanitaria, Clínico E.M.D.R. y Directora de Vitamorfosis Psicología
Bibliografía
Piaget, J. (1952). The Origins of Intelligence in Children. International Universities Press.
Bowlby, J. (1969). Attachment and Loss: Vol. 1. Attachment. Basic Books.
American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5th ed.). APA Publishing.
Kazdin, A. E. (2000). Psychotherapy for Children and Adolescents. Oxford University Press.
Mash, E. J., & Barkley, R. A. (2014). Child Psychopathology (3rd ed.). Guilford Press.
