Hace ya un tiempo escribí un pequeño artículo en mi blog, El Espacio Celeste, sobre la autoestima en la infancia. Esta vez quiero hablar sobre la autoestima en los adolescentes, ya que al igual que la infancia, es un período muy importante en el que influyen muchos factores que determinarán si se convierten en adultos sanos o si desarrollan problemas psicológicos.
La adolescencia es una etapa clave en el desarrollo personal, marcada por cambios físicos, emocionales y sociales. En este periodo, la construcción de la identidad cobra especial relevancia, y con ella, la autoestima en adolescentes puede verse especialmente vulnerable. Cuando ésta se ve afectada, pueden aparecer dificultades que impactan en su bienestar emocional y en sus relaciones con sus iguales, con los adultos y con ell@s mism@s.
¿Qué es la autoestima en la adolescencia?
La autoestima se refiere a la valoración que una persona tiene de sí misma, incluyendo cómo se percibe, se acepta y se relaciona consigo mism@. Durante la adolescencia, esta percepción está en construcción, ya que es un período en el que los adolescentes buscan su identidad, comparan su imagen con la del otro y necesitan sentirse aceptados y aceptadas. Por ello, la autoestima puede fluctuar con facilidad.
Algunas causas comunes de baja autoestima en adolescentes
Los problemas de autoestima no suelen tener una única causa, sino que surgen de la interacción de distintos factores. Algunos de ellos son:
- Cambios físicos y presión social: El desarrollo corporal y la exposición a estándares sociales, especialmente en la actualidad en redes sociales, pueden generar inseguridad sobre la propia imagen al generar presión por alcanzar dichos cánones para ser aceptados/as.
- Presión social por tener pareja o perder la virginidad: Otra razón, de la que no se habla en exceso, pero que tiene relevancia y que muchos adolescentes sienten, es la presión por tener pareja o perder la virginidad a una determinada edad. Si no “alcanzan” esto, algunos sienten que son rechazados/as, no aceptados/as e incluso se pueden llegar a sentir raros o diferentes por la presión de la sociedad actual y de sus iguales.
- Experiencias de rechazo: Situaciones como el acoso escolar, dificultades académicas o problemas en el grupo de iguales afectan a su autoestima.
- Estilo educativo y familiar: Un entorno familiar muy crítico, sobreprotector o poco afectivo puede influir en la forma en que el adolescente se valora.
Señales de problemas de autoestima en adolescentes
Detectar a tiempo las dificultades en la autoestima es clave para poder intervenir. Algunas señales frecuentes son:
- Comentarios negativos sobre uno/a mismo/a: “no valgo”, “no soy suficiente” “soy tonto”, entre otros.
- Excesiva preocupación por la opinión de los demás.
- Evitación de situaciones sociales o nuevos retos.
- Dificultad para tomar decisiones acordes a su edad y periodo vital.
- Baja tolerancia a la frustración.
- Empeoramiento del rendimiento académico.
- Cambios en el estado de ánimo (tristeza, irritabilidad).
En algunos casos, también pueden aparecer conductas de riesgo o problemas emocionales como ansiedad o síntomas depresivos, e incluso autolesiones.

Cómo ayudar a un adolescente con baja autoestima
El acompañamiento adecuado puede marcar una gran diferencia en el desarrollo emocional del adolescente. Algunas estrategias útiles son:
- Fomentar un entorno seguro y de apoyo: Es importante que el adolescente sienta que puede expresarse sin miedo a ser juzgado/a.
- Validar sus emociones: Escuchar y validar lo que siente ayuda a que se sienta comprendido/a y aceptado/a.
- Promover una autoimagen realista: Ayudarle a identificar sus fortalezas y aceptar sus áreas de mejora, puede favorecer su seguridad en sí mismo/a y, por lo tanto, una autoestima más sana.
- Reducir la comparación social y normalizar sus tiempos: Fomentar una mirada más individual y menos comparativa contribuye a mejorar la autopercepción y hacer hincapié en que cada persona tiene sus tiempos, para conseguir pareja, metas, objetivos… y que eso está bien.
- Reforzar logros y esfuerzos: Valorar el proceso, y no solo los resultados, ayuda a construir una autoestima más sólida.
El papel de la terapia psicológica
Cuando los problemas de autoestima son persistentes o generan un malestar significativo, la intervención psicológica puede ser de gran ayuda. Desde la terapia, se trabaja en:
- Identificar pensamientos negativos y creencias limitantes.
- Desarrollar habilidades emocionales.
- Fortalecer la identidad personal.
- Mejorar la regulación emocional y la autoconfianza.
- Trabajar recuerdos y experiencias traumáticas relacionadas con todo ello.
En nuestro centro de psicología, ubicado en Illescas, acompañamos a adolescentes y familias en este proceso, ofreciendo un espacio seguro donde trabajar el bienestar emocional de forma personalizada.
Conclusión
La autoestima en la adolescencia es un aspecto fundamental del desarrollo emocional. Aunque es normal que existan altibajos, una baja autoestima mantenida en el tiempo puede afectar significativamente al bienestar del adolescente y, más adelante, del adulto o adulta que será.
Acompañar, comprender y, cuando sea necesario, acudir a un profesional son pasos clave para favorecer un desarrollo saludable y una relación sana con uno/a mismo/a.
Demasiadas personas sobrevaloran lo que no son y subestiman lo que son. Malcolm S.Forbes
Bibliografía
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- Rosenberg, M. (1965). Society and the Adolescent Self-Image. Princeton University Press.
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- Orth, U., & Robins, R. W. (2014). The development of self-esteem. Current Directions in Psychological Science, 23(5), 381–387.
